EZAMA, Pilar
Ha realizado exposiciones en: 1979 Sala de Cultura de Guecho (Vizcaya). 1980 Caja de Ahorros Vizcaína, Bilbao. 1983 Aula Espolón, Burgos. 1990 Casa de Galicia, Valladolid. 1991 Galería Olenka, Valladolid . 1994 Sala Caja de Ávila, Ávila. 1996 Centro Cultural, Valladolid. 1997 Caja Círculo, Valladolid. 2002 Caja Círculo, Valladolid. 2003 R. Campo Grande, Valladolid. 2002/03 Galería San Mario, Barcelona 2003 C.E. Laietà, Barcelona. 2004 Caja Laboral, Palencia; Aula Espolón, Burgos.
La Castilla cantada por los poetas, de campos que se extienden hasta el infinito, de pueblos apretujados, de surcos que conocen del sudor del agricultor, de pinares y trigales, la Castila eterna de campos y cielos ofrece imagen a Pilar R. Ezama, que la pinta desde la austeridad, con sosiego y paz, con serenidad. Va desgranando el color con sabiduría, con buen pulso, dejando en el camino los detalles y centrándose en lo atmosférico, en lo casi etéreo, en las profundidades que unen cielo y tierra. Obra bien realizada, la artista sabe muy bien lo que quiere transmitir y lo logra plenamente. Mario Nicolás.
… Pilar Ezama traduce atmósferas, recrea lugares y emplea con acierto su particular paleta, hecha de tonalidades oscuras que rompe aquí y allá sin perder nunca la armonía en una obra de serena ya atrayente belleza. María Aurora Vilora (El Norte de Castilla).
… Dice A. Machado que poesía es descubrir el arma de las cosas, y dicen de Unamuno que cuando describe convierte los paisajes en materia viva, los personaliza, hace que el paisaje hable, dialogue con nosotros. Parece que algo así –bastante- se puede encontrar en la obra paisajística de Pilar. Pintura hecha alma, pintura poesía. Ciriaco J. Martín (profesor de Literatura y Filosofía).
Utiliza el óleo de manera casi etérea, evanescente; el pincel deja una huella mínima y justa, sin grosores, acariciando la tela al tiempo que va dejando la mancha cromática, muy cuidada, perfilando límites y creando profundidades. Es una pintura impregnada de sensibilidad que se rinde ante una descripción con acento lírico del paisaje, tema preferencial de Pilar E. Ezama. Pedro Larán.
A través de los paisajes que plasma, Pilar R. Ezama transmite una sensación de paz, de serenidad, realmente notable. Su obra se muestra como un suave discurrir por la realidad casi en silencio, como si no quisiera hacer notas su presencia, no alterando la realidad, captándola en su momento más tranquilo, más apacible. Y así se suceden las suaves luces, se producen los juegos tonales desgranados de manera lírica, sin estridencias, dejando a un lado cualquier posibilidad de un impacto, de un grito de color. Pintura de silente belleza, fiel plasmación de una personalidad dotada de una notable sensibilidad. H. Casajuana.
Mario Nicolás (administrador armarxante)